Pesimistas crónicos
Cuando el optimismo es
la virtud a aprender en la vida.
“Un optimista ve una
oportunidad en cada calamidad,
un pesimista ve una calamidad en cada oportunidad”
Winston Churchill
Una actitud escéptica y
pesimista se asientan con frecuencia en la falta de
confianza en el proceso de la vida y la baja tolerancia a la
frustración. Una visión nihilista de la vida que provoca
estar en permanente incertidumbre y duda sobre si esto
funcionara o no. Para el pesimista crónico es difícil
mantenerse satisfecho ya que desea tantas seguridades para
poder apostar, entregarse, disfrutar que nunca es un buen
momento. A veces su mirada fatalista y duda se confirma con
su poca perseverancia e inconstancia ante la adversidad. Hay
poca tolerancia a la frustración ante el menor obstáculo,
creen haberlo intentado cuando recién han empezado. Critican
duramente lo que hacen renunciando rápidamente a las cosas
ante la duda de no saber si podrá con eso o si resultara, lo
abandona con autoengaño y justificación convencidos de que
intentaron todo y ya nada puede mejorar, no tiene esperanza
en sus propias fuerzas, se siente sin futuro e impotente;
puede, no obstante, hacer un último intento persuadido por
otro, aunque sin demasiadas expectativas cuando aun queda
mucho por hacer.
¿Que es lo que hace que algunas personas suelan ver los
aspectos negativos de la vida, lo que llamamos “el medio
vaso vacío” mientras que otros ven “el medio vaso lleno”?
Hay quienes tiene todo pero no le es suficiente, y otros que
ante grandes adversidades ven el lado positivo. Así se
descarta la justificación del pesimista que se llama a sí
mismo “realista” ya que la actitud fatalista no proviene de
las dificultades que él pueda percibir de la realidad sino
de su idea de que ellas no deberían formar parte de la vida.
Así también el optimista no es el “ingenuo” que no percibe
las contrariedades, sino el que sigue alegremente a pesar de
ellas observándolas como obstáculos que están para
desarrollo de sus potencialidades, pruebas que permiten su
crecimiento interior.
Cuando es mucho el dolor padecido o se nos enseña que es
imposible vivir alegremente en este mundo se cae en el
pesimismo: base para una depresión manifiesta o encubierta.
Puede que por imitar la actitud de su entorno o por las
experiencias dolorosas ( perdidas afectivas, laborales o de
salud) la persona ha retirado la confianza y la fe para no
desilusionarse mas y al retirar el corazón al dolor también
le retira el amor a la vida.
La actitud pesimista u optimista no tiene que ver con las
adversidades que realidad imponga sino con la interpretación
que uno hace de la misma. Hay que aprender a discriminar
cual es el hecho adverso de lo que pienso acerca del mismo.
El desanimo aparece no por lo que ocurre, aunque sea
doloroso, sino por el sufrimiento adicional que le agrega el
pensamiento catastrófico a cerca de dicho hecho. Así,
mientras el optimista evoluciona como protagonista de la
novela de su vida y se fortalece; el pesimista se debilita o
se endurece victima del destino que le ha tocado en suerte.
Si te reconoces en estas líneas como una persona pesimista
no desesperanzarte, el optimismo que de niño has tenido al
aprender a caminar el mismo que te ha permitido levantarte
cada vez que te caías y volver a intentarlo sin llanto
alguno sigue dentro de ti; si el optimismo depende de un
cambio en la mirada, de interpretar la realidad de una
manera distinta puede ser aprendido!
Claves para desarrollar
optimismo:
-
Valorar el esfuerzo y disfrutar del proceso en vez
del resultado.
-
Descubran y revalorizar sus emociones placenteras
para nutrirlas y alcanzar una mejor calidad de vida.
-
Revalorizar las experiencias y emociones gratificantes
que te han dado la vida desde tu nacimiento hasta el día
de hoy.
-
Reconoce el mensaje aprendido de tus experiencias
dolorosas para resignificar la novela de tu vida.
-
Focalizarse en alimentar y nutrir lo que mejor de cada
uno la fortaleza y las virtudes y cualidades
positivas.
-
Aprender a aceptar el dolor y el fracaso para avanzar
ante la adversidad y volver a empezar.
No es cuestión de negar los
aspectos negativos que la realidad presenta pero si te que
das observando solo eso te pierdes la posibilidad de
disfrutar los otros, pues bien que hacer entonces para no
caer en un optimismo ilusorio de negación, que es tan malo
como el estado actual. Toma en cuenta esa percepción del
lado oscuro como parte del proceso de la vida acéptalos como
necesario para tu crecimiento así como en la moneda del
aprendizaje el fracaso es la contracara del éxito el dolor
lo es del placer y la tristeza de la alegría. Y es necesario
que ambos existan para notar la diferencia y valorar las
bendiciones.
Flores de
Bach que pueden ayudar
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GORSE- Aulaga
Para recobrar la fé.
La aulaga es un arbusto espinoso que habita en suelos
arenosos secos o en pantanos de flores de color
amarillo, aromáticas que florece de marzo a septiembre,
crece en terrenos rocosos y sus flores: son bisimétricas
de color amarillo brillante dispuestas en racimos que se
mezclan con sus implacables pinchos.
Definición original del Dr. Bach: “Gran
desesperanza, personas que han perdido toda fe en que se
pueda hacer algo más por ellas. |
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Si se
les convence, o por complacer a los demás, pueden probar
diferentes tratamientos, y al mismo tiempo asegurar a
todos que hay poca esperanza de mejoría”. Ideal para
cuando hay claudicación o falta de respuesta a los
tratamientos. |
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